lunes, 17 de agosto de 2009

En el fondo del mar, matarilerilerile...


El embalse de Las Rozas, en la entrada al valle de Laciana

Pues sí, hombre, en Laciana tenemos mar.

Esta bieeeen, no es el maaaar, que es un embaaaalse. Pero igual que le llaman al embalse de la Cuerda del Pozo el 'Mar de Soria', o al embalse de Mequinenza el 'Mar de Aragón', al embalse de Las Rozas yo he decidido ahora mismo llamarle el 'Mar de Tsaciana'. Y hombre, si entramos a debatir si estamos mejor con mar o sin él, pues bueno...

Cuando el embalse está a rebosar, que algunos años sólo es unas semanas, el embalse de Las Rozas, que parece un lago si no ves la presa, realza la belleza del valle, con el azul marino bajo el intenso verde primaveral que comienza justo a ras del agua. El resto del año, especialmente cuando acaba el verano, o vacían el embalse, su imagen afea más que embellece. Yo no conocí el valle cuando no había embalse, pero dicen que los mejores prados de Rabanal de Abajo son los que ahora están bajo las aguas. Sí he visto una fotografía en blanco y negro en la que se ve de lejos lo que ahora ocupa el embalse, y no tenía mala pinta, la verdad.


El embalse, casi vacío. Aún ha llegado a estarlo más



Además, este embalse ni siquiera se construyó para riego ni abastecimiento, sino para aprovechamiento hidroeléctrico. Un canal subterráneo lo conecta con el embalse de Matalavilla, que a su vez se lleva una porción importante del agua del río de Salentinos -por otra toma que atraviesa la montaña de un valle a otro-. Y del embalse de Matalavilla, otro conducto invisible lleva el agua hasta el embalse de Las Ondinas, donde se encuentra la pequeña central hidráulica que supone el fin de tanto jaleo.


El embalse de Las Ondinas, con la pequeña central hidráulica, río Sil abajo

Los ríos cantábricos se encuentran absolutamente plagados de presas y diques para aprovechamiento hidroeléctrico. Y aún así, todavía hay en proyecto docenas más. Están los que dicen que no podemos protestar si queremos luego tener luz en casa para encender el microondas o el ordenador, porque no es coherente. Seguramente el despilfarro eléctrico que hay en España a todos los niveles tampoco es coherente, y sería mejor intervenir ahí, que seguir destruyendo los cauces de los ríos, o arruinando comarcas enteras con autovías eléctricas que sólo favorecen a las empresas que los construyen y explotan, y a los políticos que tienen que justificar ante la opinión pública esas comisiones que todos sabemos que ya han cobrado y que ellos intentan disimular, esgrimiendo estúpidas argumentaciones para convencernos de los beneficios de su construcción.


El puente que asoma cuando bajan las aguas

Pero bueno, yo no sueño con que el embalse de Las Rozas desaparezca del mapa, porque es casi como pretender que un parque eólico se desmonte y deje la montaña limpia. Unos y otros, cuando vienen, se quedan para siempre. Así que, ya que está ahí y no se puede remediar, hay que buscarle lo positivo que se pueda extraer de él. De momento, lo saco en algunas fotografías cuando está lleno, y da contraste al color general del valle.


Cola del embalse, con el río de Caboalles, antes de unirse al Sil, y el puente del tren minero de fondo


Bajo el puente de tres ojos, ambos ríos se unen cuando no hay embalse


Una magnífica obra de ingeniería que está a punto de desmoronarse ya. Detrás, el monte de Matalachana

Otra de las ocasiones en que se puede rentabilizar paisajísticamente el embalse, a pesar de ser la época en que más desluce el entorno, es cuando, cada varios años, se vacía para alguna razón que no conozco. Entonces asoma el enorme puente de cantería de roca arenisca de tres ojos, y los muros de antiguas fincas, junto con los fotogénicos esqueletos de los árboles. Todo ello, junto con la característica tierra cuarteada que se suele mostrar en los carteles anunciando la desertificación de España o del mundo.


Lo que la naturaleza hizo verde fértil, el hombre convirtió en ocre estéril


¿Qué es más? ¿Bello o triste?


Hace dos años, allá por el mes de noviembre, era uno de esos momentos en que el embalse se queda reducido a la centésima parte de su capacidad. Es el momento de explorar sus entrañas secas, accediendo a él desde el parque de Las Rozas, aunque también se puede hacer desde Rabanal de Abajo. El mundo que se nos ofrece a la vista es completamente nuevo, y en cierta medida, interesante. Sin que ese interés supere la tristeza de ver lo que un día fue algo bello, y ahora es un gigantesco cementerio.














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4 comentarios:

  1. Pero qué fotos más bonitas!!! Hay que reconocer que hasta los cementerios tienen encanto...

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  2. Reconozco que los embalses causan un gran destrozo ambiental, pero una vez construídos y llenos de agua, la imagen que podemos apreciar de algunos es idílica: por ejemplo el de Barrios de Luna, desde el área de descanso de la autopista.
    Si no podemos luchar contra los elementos, unámonos a éllos.

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  3. Me recuerda bastante el embalse de Riaño, tanta obra y tanta lucha para nada,

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  4. El de Barrios de Luna, que este año se llenó, estaba precioso. Ahora, medio vacío, desluce bastante. E igual que en Riaño, varios pueblos desaparecieron para siempre bajo sus aguas. Y que te ofrezcan otra casa nueva, cuando no te quieres ir de la tuya, no rebaja la amargura al expropiado. Entiendo a María y a José, pero yo pienso que la pérdida para estos lugares concretos es mayor que el beneficio.

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