miércoles, 5 de noviembre de 2008

De Palacios a Salientes. Balance de la nevada


Pico Braña la Pena (centro) y Pico Chago o Lago (dcha.), los dos primeros dosmiles del valle, vistos desde las proximidades de Valseco

Siete días de nevada continua en las cumbres han dejado un considerable espesor en las montañas cantábricas. Considerable para este momento del año, aunque también seguramente una de las grandes nevadas de la temporada. En esta ocasión la cota de nieve se situó generalmente por encima de los mil metros de altitud, aunque hubo algunos intentos de bajar de esa cota, fructificando uno de ellos, en que la previsión estaba por encima de los mil doscientos y acabó cuajando a menos de 800 metros. Esto fue hace un par de días.


Ramas partidas por el peso de la nieve de hace un par de días

La estética del momento es magnífica, con el blanco resplandeciente y el verde y amarillo por debajo -o entre el mismo blanco-. Los efectos que preveíamos hace diez días han empezado a notarse en los valles. En este reportaje pondremos un ejemplo de ello, en el trayecto entre Palacios del Sil y Salientes, pasando por Matalavilla y Valseco, en el valle de alta montaña por antonomasia del Alto Sil.


Rama cortada para limpiar la carretera en las proximidades de Palacios del Sil

La cota máxima del castaño parece estar en estas latitudes a unos 900 metros de altitud. Es por ello que aunque los hay en gran número en el municipio de Palacios del Sil, no existen en Laciana, cuya altitud mínima son los 1000 metros. Los castaños tienen todavía la mayor parte de la hoja sin caer, hojas grandes que acumulan mucha nieve en momentos como éste. Y como la nevada que puso el colofón al temporal descendió tanto, los castaños de Palacios del Sil y Matalavilla sufrieron algunos desperfectos.


Árboles partidos en Matalavilla

En algunos casos, las ramas cayeron sobre la carretera y hubieron de ser cortadas con motosierra para permitir la circulación. Pero muchas y muchas más ramas pequeñas yacen por todas partes, ejemplos menores de la devastación que menos de diez centímetros de espesor fuera de temporada pueden causar en la arboleda.


El característico y largo espolón rocoso que parte de la cumbre del Pico Braña la Pena

La carretera finaliza en Salientes, un pueblo grande para el lugar en que se encuentra, situado a más de 1.200 metros de altitud, en un valle rodeado de gigantes: Peña de Valdiglesia (2134 m.) al sur; Tambarón (2.102 m) al este; Nevadín (2082 m.) al norte; y Catoute (2112 m.) más al sur, fuera del valle, pero bien visible desde poco más arriba del pueblo. Numerosos valles subsidiarios arriban al valle principal -del río Valseco- y ofrecen en conjunto un gran número de posibilidades para realizar a pie.


La nieva caída del tejado en las calles de Salientes

A pesar del gran número de construcciones de Salientes, sólo unas 12 personas residen aquí durante el invierno. Y es que no es de extrañar, viendo el recorrido de 17 kilómetros que hay que realizar hasta la civilización -Palacios del Sil- o para ir a comprar -Villablino, a 45 minutos-. De entre sus 12 habitantes reales, sólo dos jóvenes: Mónica y Antonio, que regentan un entrañable alojamiento rural -Mil Madreñas Rojas, aunque sólo hay dos madreñas visibles- y que es el único bar y punto de encuentro local. El sábado 8 de noviembre, esta pareja tiene organizado un encuentro para desbrozar el sendero abandonado que subía desde el mismo Salientes al pico Tambarón. Con la gran cantidad de nieve acumulada en el recorrido, es duda si no habrá que posponer la actividad.


La Peña de Valdiglesia, emperador de la Sierra de Gistredo, en una de sus pocas apariciones públicas del día de hoy

La pista que se dirige hacia Vivero -el siguiente pueblo hacia el este, ya en Omaña- es un buen itinerario para tener buenas panorámicas en pocos minutos. Desde las inmediaciones de Brañarreonda se domina Valdiglesia, Tambarón, Peña Rebeza, Catoute y otras cimas próximas.


La Turria desde la pista de Salientes a Vivero



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